
ARCHICOFRADÍA
DE NUESTRO PADRE
JESÚS DE MEDINACELI
HOMBRES DE HELLÍN Con este enunciado, quiero comenzar en la revista «REDOBLE» un merecido homenaje, a hombres de nuestro Pueblo que normalmente pasan desapercibidos por su talante humilde, desinteresado y a veces anónimo, pese a sus excepcionales dotes y a su gran personalidad. Para ello lo visitamos en su domicilio, entrañable MOLINO, donde habita y modela las numerosas imágenes que se encuentran diseminadas a lo largo y ancho de nuestra geografía. Hombre muy propenso al diálogo, a pesar de aparentar lo contrario, empezamos, una larga charla-coloquio, en la que hablamos de todo lo suyo, y de una manera especial de nuestra Semana Santa. Antes, con verdadero orgullo de hombre amante de su pueblo, nos pasa por vídeo una película del año 1928, realizada por encargo del entonces alcalde de Hellín, D. Juan Martínez Parras, sobre la Semana Santa de aquella época. Nos detalla, lo extenso de sus trabajos realizados y la ubicación de los mismos que, para regocijo e interés de los hellineros, |
![]() |
|
![]() |
Y en nuestro Pueblo la representación más numerosa; ocho imágenes. Tiene terminadas una Virgen preciosa, que él llama del Perdón y está finalizando la Caída, que según nos dice, y hemos podido verificar, desfilará en nuestras procesiones en el año 1992, ya que para la próxima, no tendrá terminado el Trono que le están haciendo unos acreditados artistas de Sevilla.
Nos dice, que nació escultor; que de niño su ilusión era modelar el barro, y que mientras otros niños jugaban a sus juegos, él lo hacía con su arcilla. Siempre, ha estado influenciado por una fuerza interior que le ha indicado lo que debe hacer. Ve la escultura en el material a que va destinada, trabajándola de distinta manera. Ha seguido los pasos y de ahí su influencia, de la escuela murciana de Salzillo, Roque López y otros, pero que, por la belleza y perfección de sus expresiones, admira y se siente también muy influenciado por Martínez Montañés, de quién, ha buscado esa perfección y belleza que imprime en todas sus imágenes. Para él, lo más sencillo de ejecutar son los rostros, y su mayor dificultad la encuentra en la ejecución de las manos, que es donde se expresa la sensibilidad y destreza del artista. Seguimos dialogando, y sigue hablándonos de sus preferencias. Nos comenta, que a pesar de saber dibujar, le gusta más empezar a modelar, y darle poco a poco la forma deseada. Nos cita con verdadera admiración a Miguel Ángel. Le preguntamos por nuestra Semana Santa, y vemos un brillo especial en sus ojos, contestándonos rápidamente, que la siente más que a ninguna, por ser la suya. Nos habla con verdadera ilusión de la Dolorosa de Salzillo, la que cree que no fue destruida y que se encuentra en algún lugar de España, o más bien del extranjero. Nos comenta de las procesiones de antes del año 36 y posteriores, indicándonos que había orden y que los tamborileros respetaban los desfiles procesionales con verdadero fervor. |
|
| Con verdadera tristeza, nos dice lo que no le gusta de nuestra Semana Santa, y ello es: 1 º) Para tocar el tambor, lo único que hace falta es cogerlo, ponerte una túnica, un capuz al cuello, y empezar ese repiquetear tan peculiar hellinero. El siempre lo ha tocado; es por eso que piensa, no hacen falta las peñas, más bien, como antaño, en que se reunían un grupo de amigos y se iban a cualquier lugar, casa, cochera etc. para comerse nuestro clásico «Mojete». No ve conveniente para Hellín, la división actual de los tamborileros y las cofradías, ya que unidos todos en un esfuerzo común podemos hacerlas más grandiosa. El esfuerzo, nos dice, está en las cofradías, las cuales tiene que hacer unos mayores gastos, y en la Asociación de Cofradías que tiene que coordinarlo todo. Que le parece observar que las autoridades están más volcadas a los tamborileros que a las procesiones y cofradías, dándole la sensación de quererla politizar, como todo, llevándola a la mayor de las mediocridades, sin darse cuenta que la esencia de nuestra Semana Santa está en el conjunto de los tambores y de las procesiones, lo que le da un sello especial, que nos define. 2º) No comprende como puede haber hellineros que, intencionadamente, intenten paralizar las procesiones alargando el horario de las mismas, causando problemas y dando una imagen de nuestro pueblo que no nos corresponde a la vez que echan por tierra el trabajo y la ilusión de un año de sacrificios. 3º) Admite el cambio dado a las pieles en los tambores, las sustitución de ellas por el plástico (aunque él prefiere la piel). No ve correcto, y por lo tanto debe desaparecer la traída del bombo, por mucho que quieran justificarlo. Precisamente son las peñas las que más tienen que luchar por conservar nuestras raíces clásicas, de nuestro toque peculiar y, defenderlo a ultranza de esas intromisiones foráneas que lo único que nos han traído es ruido, matando la esencia y sonoridad de nuestros toques clásicos, que tanta fama y esplendor nos han dado y que a toda costa hemos de seguir fomentando. |
![]() |
|
![]() |
Le gustaría adelantar el horario de la procesión del Miércoles Santo, haciéndola corno en los años anteriores al 50.
No le gusta el espectáculo que se ofrece el Sábado de Gloria, donde numerosos grupos de juventud, vistiendo la túnica negra o con traje normal, pero sin tambor, se dedican a saltar como ... restándole seriedad y buen hacer a la esencia de nuestra Semana Mayor. En cuanto al Domingo de Resurrección, considera fuera de tono, el baile, los avances y retrocesos de las imágenes. Ve positivo el movimiento de alegría de los costaleros llevándolas con garbo, e incluso el acompañamiento de las bandas con toques de marchas, pasodobles etc., que le dan vistosidad, alegría y a la vez seriedad a las mismas.
|
|
|
||
ENTREVISTA
de Amando Vela Diaz (q.e.d)
con
JOSÉ ZAMORANO MARTÍNEZ
publicada en REDOBLE 1991
