Hellín

ARCHICOFRADÍA
DE NUESTRO PADRE
JESÚS DE MEDINACELI


ECCE REX VESTER “ Aquí tenéis a vuestro rey”

En este articulo se quiere ir más allá de las explicaciones dadas hasta ahora a quienes proclaman que el Cristo de Medinaceli no refleja ningún momento de la Pasión, por tanto añaden, que no debería figurar en las procesiones de nuestra Semana Santa. Pensamos que para ellos solo es una imagen con un escapulario y una advocación sin contenido teológico en los Misterios de la Pasión y queremos por tanto aportar nuevos fundamentos.

En las publicaciones de la Archicofradía Ntro. P Jesús de Medinaceli ya ha quedado reflejado lo que personas más capacitadas han escrito sobre la representación religiosa de la imagen original tallada en el siglo XVII para fomentar la piedad y la devoción de la gente y que en la actualidad es conocida popularmente como Cristo de Medinaceli y venerada en su Basílica de Madrid.

Recordamos ahora dos textos de los padres capuchinos que más han escrito sobre esta imagen. El Padre Domingo Fernández Villa hizo de la imagen originaria la siguiente descripción: "Representa la escena evangélica del "ecce homo". La Imagen, de metro y setenta y tres centímetros, descansa de pie sobre una sencilla peana. Su cuerpo está modelado con pormenores anatómicas; en especial se han cuidado las partes que van a quedar expuestas a la veneración; cabeza, manos y pies. Los cabellos, al natural; rostro sereno, dolorido; boca entreabierta; barbilla, corta... Los brazos están articulados por los hombros para facilitar ser vestido... La unción religiosa, la majestad y la serenidad son características esenciales de esta bella escultura.."

El Padre Buenaventura de Carrocera escribe: "Todo parece indicar que el artista quiso reproducir así la escena de la Pasión, en la que Pilato, después de interrogar a Jesús privadamente, lo saca fuera del pretorio y lo presenta al pueblo que vociferaba contra él, diciendo: "He aquí el hombre", o, por mejor expresión: "Aquí tenéis a vuestro rey"".

De Pilato es conocida su expresión “Ecce Homo” pero desconocida esta otra “Ecce Rex Vester” (“ Aquí tenéis a vuestro rey “), por ello a continuación transcribimos del Evangelio de San Juan los versículos 4-16 del capítulo 19.

 

“4 Volvió a salir Pilato y les dijo: «Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que no encuentro ningún delito en él.» 5 Salió entonces Jesús fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Díceles Pilato: «Aquí tenéis al hombre.» 6 Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: «¡Crucifícalo, crucifícalo!» Les dice Pilato: «Tomadlo vosotros y crucificadle, porque yo no encuentro en él ningún delito.» 7 Los judíos le replicaron: «Nosotros tenemos una Ley y según esa Ley debe morir, porque se tiene por Hijo de Dios.»

 

8 Cuando oyó Pilato estas palabras, se atemorizó aún más. 9 Volvió a entrar en el pretorio y dijo a Jesús: «¿De dónde eres tú?» Pero Jesús no le dio respuesta. 10 Dícele Pilato: «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte?» 11 Respondió Jesús: «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba; por eso, el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado.»

 

12 Desde entonces Pilato trataba de librarle. Pero los judíos gritaron: «Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César.» 13 Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, en hebreo Gabbatá. 14 Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia la hora sexta. Dice Pilato a los judíos: «Aquí tenéis a vuestro rey.» 15 Ellos gritaron: «¡Fuera, fuera! ¡Crucifícale!» Les dice Pilato: «¿A vuestro rey voy a crucificar?» Replicaron los sumos sacerdotes: «No tenemos más rey que el César.» 16 Entonces se lo entregó para que fuera crucificado”.

De esta pasaje la visión que tenemos es la de Jesús con túnica blanca, manto rojo, corona de espina y caña entre sus manos como cetro, a la vez que despojado, desnudo, azotado. Imagen de Jesús cargada de simbología, fácilmente asociamos la corona y la caña como elementos distintivos de esa dignidad de la que es burla, y no llegamos a conocer que el blanco y el rojo son los colores que en el ritual judío representan respectivamente al rey y al sumo sacerdote. Y por último, el despojo y la desnudez de Jesús simbolizarían: un Mesías a la vez victorioso y sufriente.

Se pede decir que no vemos a un Jesús con túnica y menos con túnica ricamente bordada. En primer lugar nos fijaremos en los evangelios y comprobamos que dentro de las escenas que narran el Proceso político de Jesús solamente san Juan Evangelista cuenta la Presentación de Jesús al pueblo o Ecce-Homo y es en el texto trascrito arriba, los otros tres evangelistas se centran en Pilato lavándose las manos y en la Sentencia. Escritos actuales de A. Aradillas y J.M. Iñigo sobre la imagen original nos dicen: “Fue tallada en Sevilla, lo que explica que su iconografía es la correspondiente a los Cristos llamados “de la Sentencia””.

El Medinaceli es una imagen de Cristo con túnica morada, símbolo de la penitencia, y rica en bordados, coronado de espinas que son de “oro” porque para el pueblo cristiano Cristo es Dios y Rey y como los creyentes quieren expresar su divinidad y gloria y su sufrir por los hombres le dan esa apariencia.

No sólo Jesús es Dios y Rey para la religiosidad popular, el evangelista san Juan subraya la majestad Jesús en su textos: lo reconoce Pilato haciéndole sentar en su tribuna (la del gobernador de Judea) para proclamarlo rey, y es crucificado como rey (lo proclama la inscripción de la cruz en varias lenguas).

La realeza, la soberanía de Cristo quedó fijada por el Magisterio de la Iglesia con la creación de la festividad litúrgica de Jesús, Rey del Universo, (Cristo Rey) mediante la encíclica de Pio XI sobre la realeza de Cristo del 11 de diciembre de 1925. El Papa dejó escrito: “Ha sido costumbre muy general y antigua llamar Rey a Jesucristo, en sentido metafórico, a causa del supremo grado de excelencia que pose y que le encumbra entre todas las cosas creadas”. En la celebración de dicha festividad se nos enumerarán alguna de sus cualidades como: “Reino de la verdad y la vida, reino de la santidad y la gracia, reino de la justicia, el amor y la paz”.

La Archicofradía Primaria de Madrid, la de Bilbao, Albacete y otras tantas celebran cultos al Cristo de Medinaceli en el día de la festividad de Cristo Rey o los comienzan en días anteriores.

Para ir finalizando ya, diremos que del escapulario trinitario que cuelga sobre el pecho y la espalda del Cristo y sus cofrades no tenemos nada nuevo que contar a lo ya escrito, si desean conocer detalles acudan a las publicaciones de esta hermandad.

Rafael Marín Montoya
Secretario Archicofradía Jesús de Medinaceli
Hellín

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